China, de competidor a facilitador de negocio

Pymes | 18/04/2017

El ICEX identifica diferentes sectores en los que las pymes españolas pueden centrarse en los próximos años para comenzar a exportar a la segunda mayor economía del mundo.
El ICEX resalta que “existen oportunidades siempre que se apueste de forma seria por China y se tenga paciencia"
  • Compartir frase en
  • Google+
  • LinkedIn

La irrupción de China como la fábrica del mundo ha venido modificando durante los últimos 15 años – si no más – la macroeconomía global. Numerosos sectores económicos e industrias se han visto afectados por la llegada del gigante asiático como un productor y competidor más. Un buen ejemplo de ello es el sector textil. Ya sea por la producción en origen o por la importación de ropa y calzado procedente de China, el textil ha encontrado en el país oriental un importante competidor.

Sin embargo, los retos planteados por la creciente economía china se conjugan con las también numerosas oportunidades de negocio e inversión que ofrece. No en vano, en 2016 llegaron a China más de 126.000 millones de dólares de inversión exterior,  una cifra que no ha parado de crecer año a año y que demuestra que el gran competidor asiático puede ser también un importante aliado comercia. Tan solo es necesario identificar los sectores estratégicos y oportunidades que ofrece un mercado de 1.357 millones de personas.

Los nichos de negocio para exportar e invertir en China

No todos los sectores están regulados por la misma legislación ni sometidos a las mismas facilidades o trabas burocráticas. Aunque la administración china comenzó hace décadas una política comercial aperturista, todavía existen importantes restricciones o controles a determinados productos o inversores provenientes del extranjero.

El último ejemplo en estos cambios legislativos se encuentra en la futura Ley de Inversión Extrajera de la que el ICEX se hace eco y que entrará en vigor próximamente. Esta reforma   actualizará las políticas de inversión extranjera y las fomentará, gravará o impedirá dependiendo del sector al que se destine dicha inversión.

Además, esta futura legislación también suprimirá la necesidad de que cada una de las operaciones que se realicen en el país estén sujetas a la aprobación previa del Ministerio de Comercio; no obstante, los empresarios o inversores sí deberán enviar a la administración un detallado informe con todos los datos relativos a su operación.

Este escenario de apertura progresiva atiende, principalmente, a las necesidades propias de un país en plena modernización y que cada vez demanda más servicios y bienes, una demanda que no puede ser resuelta más que a través de la importación de productos del exterior. Y eso genera sectores muy concretos en los que las pymes españolas pueden comenzar a concentrar sus esfuerzos. Veamos los más importantes que el ICEX señala como ‘sectores de oportunidad’.

Alimentación y bienes agroalimentarios

Aunque exportar alimentos es siempre una tarea que conlleva una burocracia y controles muy específicos, también puede ser una buena manera de comenzar a exportar a China. En concreto, el país asiático está comenzando a demandar cada vez con mayor intensidad productos procedentes del cerdo. También la pesca se sitúa como un producto con gran aceptación en China.

Especial mención merecen los productos ‘gourment’, como el vino, el aceite o el jamón, enseñas de la gastronomía española que están comenzando a crecer en demanda en China.

Por otro lado, también existe un mercado para el chocolate, confitería, pastas, agua mineral, alimentación infantil y lácteos.

Bienes de equipo, maquinaria y sanitarios

España ha sido tradicionalmente exportadora de bienes industriales y eso es algo que puede aprovechar en el mercado chino, ya que tan solo el 55% de la demanda del país asiático se encuentra satisfecha por sus propios productores. Por lo tanto, los exportadores que decidan desembarcar en China van a encontrar una necesidad no satisfecha.

Algo parecido ocurre con el sector de la automoción, uno de los más dinámicos del país y que constantemente requiere de componentes y maquinaria exterior para seguir creciendo. Y directamente relacionado con el transporte se encuentra el sector ferroviario, un “mercado muy dinámico” según el ICEX pero cuyas “exigencias de contenido local propician que las mayores oportunidades para las empresas extranjeras residan en el establecimiento o en el suministro de equipamiento y sistemas de alta tecnología a los contratistas principales, con ventanas de oportunidad temporales”.

El ICEX también destaca como un sector de oportunidad el equipamiento médico y material sanitario, bienes en los que España está bien situada a nivel internacional.

Medio ambiente y textil

China es uno de los países con mayores problemas medioambientales y eso se traduce en la necesidad de importar equipamiento medioambiental, entre otras cosas, para el tratamiento de aguas, aire y residuos. El ICEX destaca que “China tiene más de 100 ciudades con una población de más de 1 millón de habitantes y recursos hídricos escasos e irregularmente distribuidos, y un tratamiento de residuos pendiente de resolver”.

En línea con el respeto al medio ambiente se encuentra la demanda de un desarrollo serio de energías sostenibles en China. De hecho, el país se ha convertido en el inversor número uno de energías renovables a nivel mundial. Aunque aquí el ICEX matiza que el problema para las empresas que quieran desembarcar en este sector en China vendrá por la estricta regulación del país, que considera la energía como un sector estratégico y, por tanto, limita las operaciones extranjeras.

Por último, en los últimos años se ha comenzado a dar un curioso fenómeno en el que China es la primera exportadora de textil del mundo, pero también la primera importadora de textil ‘de calidad’. De hecho, numerosas marcas internacionales españolas llevan años aumentando su presencia en el país asiático, lo que demuestra que hay espacio para productos de diseño y elevada calidad.

Como consejo final para exportar a China, el ICEX resalta que “existen oportunidades, siempre que se apueste de forma seria por China, se esté dispuesto a invertir y se tenga paciencia. Contar con personal que domine el idioma es una necesidad, al igual que estudiar adecuadamente al cliente”. 

En BBVA con tu empresa | Exportar a través de distribuidores en el exterior


ctawf1_post_step1a