¿Por qué no pruebas este verano el teletrabajo con los empleados?

Teletrabajo

Emprendedores | 28/06/2016

El verano facilita el teletrabajo, una práctica que, según las cifras del INE, solo se lleva a cabo en el 27% de las empresas españolas. Si quieres conocer cómo, entra en BBVA Con Tu empresa e infórmate.
El verano puede brindar una buena oportunidad para probar el teletrabajo con algunos empleados de la empresa
  • Compartir frase en
  • Google+
  • LinkedIn

El teletrabajo es un reto de la empresa actual en la que las tecnologías para la captura de datos y para el almacenamiento, procesamiento y transmisión de la información han liberado muchas ataduras de las oficinas físicas. Para aquellas compañías que aún no han realizado pruebas de teletrabajo, el verano puede ser un momento bueno para realizar pruebas que permitan a nuestra empresa superar el reto del teletrabajo aprovechando al máximo sus ventajas y disminuyendo los posibles costes y riesgos derivados de la puesta en marcha de una nueva forma de trabajar.

Los menores costes y riesgos de la implantación de experiencias de teletrabajo en verano

Implantar una nueva forma de trabajar implica algunos costes derivados de la transición y la asunción de algunos riesgos, por la posibilidad de que algo no funcione como nosotros preveíamos. El verano disminuye algunos de los costes y riesgos de la implantación del teletrabajo.

La caída de la demanda de muchos sectores facilita la implantación del teletrabajo 

Algunos sectores económicos tienen menor demanda, y menor actividad, en verano. Ese menor volumen de trabajo es una especie de “colchón de seguridad” que ayude a responder a las pequeñas disfunciones que se pueden acumular en la implantación de nuevos procesos, como es el caso del teletrabajo para muchas empresas.

También muchos proveedores de las distintas firmas reducen su actividad, fundamentalmente por motivos vacacionales. Las necesidades de atender los pedidos que se han realizado a los proveedores son menores, lo que facilita el trabajo de planificación, implantación y control de los resultados de la experiencia de teletrabajo.

El ritmo de trabajo veraniego facilita la realización de pruebas

Para muchas empresas, el verano es sinónimo de períodos vacacionales de sus trabajadores. Las vacaciones pueden implicar, por poner dos ejemplos, probar con nuevas personas que vengan a sustituir a los que toman vacaciones o probar con un rango más amplio de tareas y responsabilidades entre los que se quedan.

Ese ambiente más favorable a modificar los procesos durante el verano facilita una menor resistencia a los cambios entre los trabajadores. La resistencia al cambio o el miedo a lo nuevo son enemigos de cualquier introducción de innovaciones en los procesos de la empresa que suelen estar menos presentes en verano.

Ventajas del teletrabajo veraniego

El teletrabajo tiene múltiples ventajas en todo tiempo: favorece la movilidad, la conciliación de horarios, lleva a trabajar más los mecanismos de coordinación, favorece el empleo de la inteligencia colectiva, etc. Pero el teletrabajo en verano tiene ventajas específicas que son particularmente importantes.

El teletrabajo facilita tomar las vacaciones en bloques

Una necesidad muy frecuente de las empresas que puede encontrar resistencia es la de que sus empleados tomen las vacaciones en varios bloques, en lugar de tomarlas de forma continuada en un único período vacacional. Una de las principales razones de la resistencia es que los empleados tengan planes veraniegos en otras localidades, cuyos costes pueden no compensar en tiempos demasiado cortos.

El teletrabajo puede prolongar la estancia en el lugar de destino de esos planes durante el período de trabajo entre dos o más bloques de vacaciones veraniegas, de forma que algunos trabajadores puedan permanecer en ese destino veraniego durante los días de trabajo entre bloques veraniegos de vacaciones.

El teletrabajo puede ser una herramienta para motivar a los trabajadores en verano

La motivación de los trabajadores es un reto de especial importancia en verano. Muchos trabajadores tienen presencia física en su lugar de trabajo, pero mentalmente están en su lugar de vacaciones.

El teletrabajo puede servir de incentivo de forma que, marcados unos objetivos, los trabajadores puedan compaginar espacios para el ocio y para el trabajo de forma más flexible, además de la conciliación de las múltiples necesidades familiares, como la atención de los más pequeños de la casa, que tienen períodos vacacionales que abarcan varios meses.

¿Cómo se puede implantar nuestra primera iniciativa de teletrabajo en verano?

El teletrabajo exige una primera fase de planificación en la que se identifiquen las labores que se pueden efectuar a través del teletrabajo. No todas las tareas pueden ser objeto de teletrabajo a corto plazo y algunas pueden serlo, pero los costes superan a los beneficios. Además, se necesita coordinar correctamente las actividades que se realizan en los locales físicos de la empresa con aquellas que se destinen al teletrabajo. Y es conveniente diseñar objetivos concretos para los trabajadores, a fin de que conozcan las labores que serán destinadas al teletrabajo, pero también a fin de la evaluación posterior del desempeño.

La segunda fase es la implantación del teletrabajo en verano. La implantación será más sencilla por los menores costes y riesgos, pero hay que cuidar muy especialmente la motivación e implicación de los trabajadores en la implantación de los trabajadores en una iniciativa que, bien desarrollada, puede ser beneficiosa tanto para la empresa como para los trabajadores.

La tercera fase es la del control de los resultados. Es importante la medición de los resultados, pero más aún regulación del proceso, planteando las medidas correctoras que sean oportunas. El verano es una época propicia en muchas empresas para la experimentación, pero normalmente tras el verano llega una compleja fase de depuración de los errores observados.

En BBVA Con Tu Empresa | Claves para equipar un puesto de teletrabajo

Imagen | iStock.com/GaudiLab